quarta-feira, 11 de junho de 2014

¿ Malas hierbas ? Hierbas adventicias en la huerta - II

Huerta la Regadera Verde cubierta de flores

¡Hola, hortícolas y otras criaturas igualmente queridas de este, nuestro mundo!

Seguimos con la serie de artículos sobre algunas de las hierbas adventicias que encontramos en la huerta. De cada vez lo tenemos más claro, NO son malas hierbas. Si aún no leíste el primero de estos artículos, en el que hablábamos sobre la Mostaza Negra y la Fumaria, te recomendamos que lo leas.

Puedes encontrar el primer artículo en este enlace: 

En esta ocasión queremos hablaros de otras dos especies muy interesantes, como son la Malva, y el Cardo Mariano.

MALVA

Mayo nos trajo nuevas y abundantes flores y aunque visto desde cierta distancia predomina el color rojo de las amapolas, al acercarnos un poco más se puede apreciar que nuestra huerta luce un vestido multicolor: blanco, rojo, amarillo, malva.
Preciosa variedad de colores a pie de huerta

Este último color, el malva, es el que le da nombre a la siguiente planta de la que vamos a tratar. 

Hemos añadido a las bolsas de mix para ensalada (ensaladas de brotes de lechuga, acelga, rúcula...) las flores recién cortadas, cinco preciosos pétalos malva. También se pueden secar al aire y a la sombra para conservarlas el resto del año y utilizarlas en nuestra botica natural. 
Flores de malva recién recogidas

Antes de la floración es buen momento para recolectar sus hojas –de forma ancha y redondeada – para consumir bien frescas bien cocidas. Y es que, aunque ya hayamos perdido parte de este conocimiento, en el pasado esta planta se consumía como verdura. Los frutos que deja son unos botones o quesillos que de niños solíamos comer como diversión, ¿os acordáis?

¿Qué no se utiliza de la malva? Incluso la raíz (que aún no hemos mencionado por no tener aplicaciones culinarias) tiene, como el resto de la planta, propiedades medicinales. 

La malva es emoliente, es decir, suaviza y previene inflamaciones de todo tipo. 

Se ha empleado contra el estreñimiento y para tratar afecciones catarrales y urinarias precisamente debido a esta propiedad, en este caso en infusiones y en tisanas. 
Aquí se pueden apreciar los frutos de la malva

Os recordamos que una infusión se prepara con agua hervida en la que se vierte la planta dejándola reposar durante unos minutos; mientras que la tisana se prepara en frío, dejando la hierba en remojo durante la noche, por ejemplo. También pueden hacerse con la malva enjuagues que mejoran la inflamación de las encías o lavados o cataplasmas de la zona inflamada que queremos calmar. Y por si fuera poco, es muy habitual encontrarla en productos de cosmética natural como cremas y pomadas, pues suaviza la piel. 

Tan sólo advertir que hay que tener más cuidado cuando se administre a los niños, pues tiene sobre ellos efecto sedante, por lo que controlaremos la dosis. Un poquito de malva en un jarabe natural para la tos infantil viene estupendo pues además de su capacidad de suavizar la garganta les ayuda a conciliar el sueño.

Parece claro que esta planta es tan buena para los vivos como para los muertos, como bien saben los ingleses, que tupían sus cementerios con esta flor, de donde viene la expresión “criando malvas” (pushing daysies).

CARDO MARIANO

Su apariencia no invita a acercarse, debido a las múltiples lanzas que defienden hojas, tallos y flores. 

Hablamos de un hermoso cardo que puede alcanzar la altura de un ser humano, con hojas que muestran manchas blanquecinas y flores como alcachofillas de color purpúreo acabadas en espinas. 
Flor del cardo mariano

Su apellido “mariano”, procede de la nomenclatura cristiana que asimiló las motas blancas de sus hojas a la leche que cayó del seno materno. Se le reconoce sobre todo sus propiedades depurativas hepáticas, razón por la que nuestro hígado agradecerá de un modo u otro su ingesta. 

Normalmente se prepara un zumo con sus hojas frescas que se bebe directamente para la limpieza de este importante órgano. No es menos interesante saber cómo prepararlo para su consumo en la cocina. Tallos y nervaduras centrales de las hojas, una vez libres de espinas, se comen crudas o hervidas para añadir a la ensalada. 
Hojas del cardo mariano

Sí, no es difícil limpiar un cardo y en general nos sorprenderá su rico sabor, algo que podemos confirmar en el caso del mariano. También las flores, si se tienen el cuidado de “pelarlas”, están deliciosas cocidas y se parecen mucho a las alcachofas, pero en tamaño más pequeño. Y no hay por qué temer un empacho, pues esta estupenda planta es totalmente inocua. Así que, ¡que aproveche! 

Tienes este estupendo ingrediente gratis en cunetas, campos incultos, etc, ¡sólo tienes que ponerte unos guantes! 

Y tras la reseña sobre el Cardo Mariano nos despedimos. Seguiremos buscando en la huerta nuevas hierbas adventicias para intentar aprender un poquito más acerca de ellas.

Esperamos que os haya resultado interesante y que a partir de ahora miréis con otros ojos a estas especies, ya que tenemos la enorme suerte de que abunden en muchas de nuestras huertas.

¡Un abrazo, hasta la próxima y...queden regados!

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